Perros – detectores de ataques epilépticos

Los perros son comúnmente llamados “los mejores amigos del hombre” y, aparentemente, esto está lejos de ser un nombre inapropiado.
Saber cuándo va a producirse una convulsión puede permitir que las personas con epilepsia tengan mayor control e independencia. Esto les permitiría tomar medidas para prevenir lesiones, como buscar ayuda o tomar los medicamentos necesarios. Los resultados del estudio de Amélie Catala en la Universidad de Rennes pueden ayudar a explicar que los perros pueden sentir cuando su dueño está a punto de sufrir un ataque.
En el último estudio, publicado en la revista Scientific Reports, Catala y sus colegas querían probar si los perros especialmente entrenados podían distinguir las muestras de olores respiratorios y corporales tomadas de pacientes epilépticos durante una convulsión en muestras recolectadas durante condiciones normales y después de una sesión de ejercicio físico. Antes de las sesiones de prueba, los perros fueron entrenados para reconocer muestras de convulsiones. Luego se probaron utilizando muestras tomadas de cinco pacientes con diferentes formas de epilepsia.
La capacidad de los perros para detectar positivos varió de 67% a 100%, mientras que la capacidad de identificar correctamente los negativos varió de 95% a 100%. Los resultados sugieren que las convulsiones se asocian con ciertos olores específicos, independientemente del tipo de convulsión u olor corporal del paciente.
Los científicos ahora planean probar si este olor precede a la convulsión. Si esto se confirma, los perros pueden ser entrenados para alertar eficazmente a los dueños de las convulsiones.
Los hallazgos son realmente preliminares, pero es difícil argumentar en contra cuando los números son tan convincentes como una precisión cercana al 100 por cien.
Con esto en mente, es posible que los pacientes con epilepsia puedan tener algún día un perro entrenado en la detección de convulsiones.
