Miel de abeja como tratamiento de heridas

La miel se ha demostrado que tiene gran poder cicatrizante, mantiene la humedad de las heridas y tiene gran poder antiséptico ya que ayuda a disminuir la actividad del agua de las heridas para disminuir la carga bacteriana. Se puede utilizar para favorecer el desbridamiento de las heridas y activar la celularidad del tejido.
También se ha podido ver que tiene un gran poder para eliminar desechos y ayudar a la formación de nuevos vasos.
Son numerosos los artículos que prueban en casos clínicos su eficacia y se valida la utilidad de la miel como cicatrizante. Se han utilizado normalmente con vendajes impregnados de miel que se han ido revisando cada pocos días.
Cabe destacar que la miel debe utilizarse una vez que esté tratada previamente para evitar que tenga esporos de bacterias que puedan crecer en heridas en condiciones adecuadas.
En resumen, se trata de un producto natural que tiene efectos por lo que debemos tenerla en cuenta como opción en la clínica y tratamiento de heridas. Siempre revisando y cuidando la salud y el estado de nuestros pacientes.
