OVE VS OVH ¿qué técnica debería elegir?

Una de las principales causas por las que se recurre a la esterilización (ya sea química o quirúrgica) de las hembras caninas y felinas es para controlar la sobrepoblación, ya que la reproducción incontrolada puede propiciar serios problemas tanto para los propios animales como para los humanos.
Entre las técnicas de esterilización quirúrgica para hembras (tanto felinas como caninas) predominan en la actualidad la ovariectomía y la ovariohisterectomía. Se entiende por ovariectomía (OVE) la extirpación quirúrgica de los ovarios y por ovariohisterectomía (OVH) la extirpación quirúrgica de ovarios y útero.
Sin embargo, a la hora de decidir por una técnica u otra, surge cierta controversia, ya que cada técnica presenta sus ventajas y desventajas, y cada profesional decide aplicar una de ellas, siguiendo su propio juicio.
Entre las principales ventajas de la OVE se encuentra:
– Menor tiempo de cirugía (en función de la experiencia del cirujano)
– Menor dosis anestésica y menor nivel de dolor y estrés
– Mejor exposición de los ovarios y del pedículo
– Menos riesgo del síndrome del ovario remanente
– Menor riesgo de traumatismos en uréter y vejiga y menor tiempo de recuperación.
Además, se ha demostrado que la OVE laparoscópica presenta unas ventajas añadidas como disminución del riesgo anestésico, solo 2-3 incisiones de escasos 3-5mm, disminución del dolor y estrés posoperatorio, disminución del tiempo de recuperación y no requiere collar isabelino ni curas.
No obstante, presenta algunas desventajas entre las que se encuentran:
– Riesgo de hemorragia
– Permanencia del útero, lo que conlleva el riesgo de piometra (está muy vinculado a mala praxis), Hiperplasia Endometrial Quística y tumores uterinos (incidencia muy baja y suelen ser benignos).
En cambio, al extirpar el útero, estos últimos problemas los ahorras, de modo que a priori puede parecer que la OVH es la técnica más acertada. Sin embargo, también presenta ciertos inconvenientes como:
– Dosis anestésica más prolongada
– Mayor duración de la cirugía
– Tracción del meso
– Obstrucción intestinal
– Lesiones ureterales
– Riesgo de evisceración, peritonitis, hernia abdominal y adherencias.
Un estudio realizado en España en 2015 en el que hicieron una encuesta a 1140 clínicas españolas sobre el procedimiento rutinario de esterilización en la perra y en la gata evidenció que más del 89% de las clínicas prefieren OVH en la perra y más del 77% prefieren OVH en la gata.
En definitiva, llevar a cabo OVH u OVE depende del cirujano, pero también del paciente. Todos los pacientes son candidatos a OVH, aunque esta técnica es de elección en aquellos animales que presenten patologías ováricas como quistes o tumores ováricos y patologías uterinas tales como piometra y pseudogestaciones. En cambio, el paciente adecuado para realizar OVE es aquella hembra no reproductora que presenta un aparato genital sano (es importante realizar una ecografía para descartar gestación y patología subclínica no diagnosticada, así como citologías vaginales en casos necesarios).
En conclusión, parece ser que hay una preferencia actual por la OVH, aunque es evidente que la elección es multifactorial y ambos procedimientos resultan efectivos para la esterilización de perras y gatas.
BIBLIOGRAFÍA
Victoria Falceto (2017). Comparativa OVE vs OVH. Jornadas GERPAC 2017.
Irene Gil (2015). Trabajo de Fin de Grado. Directora: Falceto y Mitjana
Fidel Felipe Uribe Sarmiento y col. (2018). Métodos de esterilización en caninos y felinos; revisión de la literatura. Universidad Cooperativa de Colombia.
