El control de los problemas dentales en roedores y lagomorfos

El control de los problemas dentales en roedores y lagomorfos

 

Para empezar, debemos tener en cuenta que existe un grupo llamado lagomorfos, parecidos a la vista de muchos pero completamente distintos a los roedores. En este artículo la principal diferencia que nos interesa es la dental, además de su diferencia en fórmula dentaria, también existe en su crecimiento: en los lagomorfos las raíces de todos los dientes permanecen abiertas durante toda su vida, en cambio, en los roedores solamente sus incisivos se mantienen en constante crecimiento.

Este hecho es debido a la adaptación a la dieta en la que se basan ambos grupos: los lagomorfos son herbívoros que se alimentan en base a altos contenidos de fibra (debido a su poco valor nutricional) y requiere masticación constante, que les permite controlar este crecimiento semanal de 2-4mm. Por otro lado, los roedores se alimentan en base a tubérculos, semillas y granos, exponiéndose a un menor grado de desgaste dental.

La importancia de la alimentación recae en la fricción que ejercen los dientes entre ellos al masticar. Si no proporcionamos un desgaste correcto derivará en problemas bucales, pudiendo acabar incluso con la vida del animal (debido a la emaciación a la que llegará).

Tengamos en consideración que un sobrecrecimiento en forma de pico puede dañar la mucosa oral y la lengua, cosa que provoca un terrible dolor en el animal. Al igual que en otros tipos de dolor, el animal intentará tomar una postura antiálgica, en el caso del dolor bucal es una desviación de la mordida, modificando su masticación de manera que se provoca una mala oclusión. Este será el primer paso, del que deberíamos llegar a darnos cuenta en consulta como veterinarios si queremos que el animal mantenga un mínimo bienestar.

Para algunos propietarios no es fácil detectar a tiempo este síndrome si no hay visitas veterinarias de por medio, dificultando su fácil tratamiento inicial. Será entonces cuando el animal pasará a mostrar signos clínicos mayores:

  • Anorexia (total o parcial)
  • Pérdida de peso
  • Apatía
  • Salivación excesiva
  • Zona peribucal y barbilla húmedos (debido a la salivación)
  • Posibles abscesos en la cara o mandíbula
  • Si nadie interviene para frenar la evolución, el crecimiento de los dientes irá, sin control, hacia el paladar.
    Además de la predisposición a sufrir este tipo de patología, también podemos encontrar casos de infecciones dentales, que requerirán de una mayor complejidad en el tratamiento.

    ¿Cómo podemos ayudar a prevenir?

    Es importante, como profesionales, enseñar a los propietarios cómo deben hacer una inspección sencilla de los dientes del animal. De este modo facilitaremos que periódicamente sean revisados los dientes en casa, entre sus visitas veterinarias anuales, y cuando se detecte alguna anomalía el animal podrá ser atendido. Solucionaremos a tiempo cualquier problema antes de mostrar signos más graves y obtendremos un mayor éxito terapéutico.

    La vía de tratamiento inicial necesaria en una mala oclusión es el limado de dientes realizado por un veterinario especialista en exóticos. En el caso de los roedores, además de los incisivos, podemos tener problemas en los molares, requiriendo de visitas con anestesia para revisarlos y limarlos. Si el tratamiento no llega a tiempo, es posible que con un limado no podamos solucionar la patología, siendo necesaria una extracción dental para salvar la vida de este animal.

    A nivel personal, como voluntaria de la protectora de animales exóticos APAECatalunya (Asociación Protectora de Animales Exóticos de Cataluña), he podido ser testigo de dos casos de problemas dentales debido a sobrecrecimientos e infecciones. Gracias a Tere Rodríguez, directora de APAEC con gran experiencia y conocimientos, los casos fueron detectados nada más llegar los rescates, con una rápida y eficaz actuación, y ambos animales han podido salir adelante.

  • Pukih fue el caso de un conejo rescatado, al cual se le tuvo que realizar una extracción de sus incisivos debido a una infección. Hoy en día, el conejito se alimenta de manera selectiva en función de la facilidad que tenga el alimento para ser masticado.
  • Un rescate de chinchillas abandonadas se saldó con una de ellas mostrando una salivación excesiva y barbilla mojada y anorexia. Gracias al limado dental, la chinchilla mantuvo sus dientes y salud bucal.
  • Muchos de los animales que llegan a las protectoras suelen llevar consigo una mochila con distintos tipos de patologías.