Criptorquidia en perros: ¿Qué es?

Criptorquidia en perros: ¿Qué es?

 

La criptorquidia es la condición en la que uno -criptorquidia unilateral- o ambos testículos -criptorquidia bilateral- no se encuentran en el escroto, siendo la primera la forma más frecuente. Desde el punto de vista anatómico, los testículos, aunque existen, no han descendido completamente en el canal inguinal hasta el escroto en el tiempo considerado normal.

En estos casos, los testículos sólo alcanzan el 60% de su tamaño normal y se encuentran en posiciones anómalas, a saber: en el canal inguinal o lateral al pene en el espacio subcutáneo -donde se pueden palpar-; o en la cavidad abdominal, donde no son visibles sin ecografía.

El diagnóstico lo suele hacer el veterinario en la primera consulta a las 8 semanas de edad. Sin embargo, puede ser necesario esperar hasta los 6 meses para la confirmación, ya que el cierre completo del canal inguinal sólo se produce en ese momento.

Los perros con esta patología son más propensos a desarrollar tumores en el testículo ectópico (el que no ha descendido a la bolsa), que los animales no criptórquidos. A su vez, los tumores más comunes en estos casos son los seminomas y los sertolinomas.

En caso de que el animal presente el problema, es necesario recurrir a la cirugía. La indicación es la realización de la castración del animal, así como una laparotomía exploratoria para la localización del testículo ectópico en caso de que éste no sea palpable.

Muchas veces, el problema pasa desapercibido para el tutor del animal, lo que puede dar lugar a futuras complicaciones. Dicho esto, es relevante hacer una inspección atenta a cualquier anormalidad en los testículos del perro para poder proceder al tratamiento correcto en caso de que éste presente esta anomalía.