La importancia de la caracterización molecular

La importancia de la caracterización molecular

 

Revisión de un caso clínico
Los cestodos (o tapeworms) son, en general, el grupo más común y conocido de helmintos parásitos.

Uno de los cestodos identificados en los mamíferos marinos es Clistobothrium spp. Merocercoide morfotipo Grimaldii o Delphini. Históricamente estos morfotipos eran considerados dos especies distintas: Monorygma grimaldii y Phyllobothrium delphini, respectivamente.

Ambos tipos de parásito son, aparentemente, apatogénicos para los mamíferos marinos, que actúan como tercer huésped intermediario debido a la ingesta de pescado y calamar. Su huésped definitivo son los tiburones. El merocercoide es la forma de resistencia larvaria que forma este helminto en el cuerpo de pinípedos y cetáceos, una larva vesicular enquistada en las paredes abdominales o en la capa subcutánea del animal.

En 2018 se publicó el primer estudio en el que dos casos de pinípedos, que actuaban como huéspedes intermediarios de dicho parásito, fueron caracterizados molecularmente para comprobar el % de similitud entre las especies anteriormente mencionadas.

Los casos eran dos hembras de Arctocephalus pusillus pusillus (lobo marino) que habían sido capturadas en las costas sudafricanas en la década de los 80’. Los últimos años habían vivido en cautividad en un zoológico de Alemania. Una vez murieron por causas ajenas a la parasitación, que no dio síntomas de enfermedad en ningún momento de su vida, fueron necropsiadas y se tomaron muestras de los merocercoides en uno de los casos. Como dato curioso, esta infección se produjo en su hábitat original y, después de más de 20 años, estas fases seguían siendo infectantes (demostrando su gran capacidad de supervivencia para prosperas diseminaciones).

En el aislamiento de la muestra se realizó una examinación morfológica y se extrajo su ADN, amplificándolo y purificándolo con PCR. El ARN obtenido se comparó con las secuencias presentes en el GenBank con una búsqueda BLAST. Los resultados más significativos fueron en el segmento 28s RNA (ya que es más discriminativo debido a su poca conservación entre especies), en concreto se obtuvo una coincidencia del 100% con un merocercoide de tipo Grimaldii, y más de un 99% con las especies del género Clistobothrium. En cambio, al compararse con las especies de género Phyllobothrium la coincidencia era menor de un 96%.

Estos resultados sostienen la hipótesis de que históricamente hubo una confusión en la clasificación de estos parásitos, que pudo ser corregida con los avances de la ciencia y demuestra la importancia de las técnicas moleculares.

Los científicos esperan que, en un futuro, se puedan realizar necropsias de tiburones infectados con la fase adulta y mediante las mismas técnicas se comprueba definitivamente la veracidad de esta teoría.

Revsión del artículo Subcutaneous merocercoids of Clistobothrium sp. In two Cape fur seals (Arctocephalus pusillus pusillus) de D. Klotz, J. Hirzmann, C. Bauer, J. Schöne, M. Iseringhausen, P. Wohlsein, W. Baumgärtner, V. Herder. Publicado en 2018 en IJP: Parasites and Wildlife, 99-105.