Fijadores externos en gatos: Post-Operatorio

Este es un estudio que tuvo como objetivo descubrir y estudiar las complicaciones postoperatorias relacionadas con fijadores externos en fracturas esqueléticas en gatos. Este tipo de fijación se utiliza en una fractura ortopédica, para estabilizar la fractura y/o para movilizar la articulación afectada.
Para este estudio se contabilizaron, en total, 140 gatos de los cuales, el 74% presentaba una fractura cerrada y el 26% una fractura expuesta. El lugar donde se colocaron más fijaciones externas fue en la tibia, sin embargo, el fémur, el radio y el cúbito también son localizaciones comunes.
Las complicaciones asociadas a los fijadores ocurrieron en el 19% de los gatos siendo los lugares más propensos el fémur (50%), tarso (35%) y el radio / cúbito (33%). La infección superficial de las agujas de los fijadores externos fue la complicación más reportada, siendo esta más frecuente en fracturas en el fémur y en el húmero. Estos casos fueron resueltos con antibioterapia, cuidados de higienización del fijador hasta su posterior retirada y, en casos más graves, fue necesaria una retirada inmediata del mismo. Dos gatos tuvieron que ser amputados. La otra complicación más recurrente fue el fallo en la colocación del fijador.
Una de las grandes causas es el hecho de ser colocados demasiado sueltos en el animal, permitiendo así desplazamientos de las agujas y posteriores traumas óseos. Estos desplazamientos de las agujas también causarán problemas de fijación del hueso.
Debido a la mayor tasa de complicaciones observadas del fémur y tarso, en una fractura en estos puntos, debemos tener en cuenta las mismas para evitar futuros problemas. Los autores del estudio detectaron también, una menor tasa de infección en gatos que en perros.
Descubre más en:
