¿Y si te dijera que los perros pueden saber cuándo mentimos?

La idea de que los perros se comportan como niños de 5 años es habitual, pero Ludwig Huber, de la Universidad de Viena (Austria), ha iniciado un estudio que desmiente esta hipótesis.
En este estudio se entrenó a 260 perros de pura raza para que encontraran comida escondida en dos cuencos. Al principio aprendieron a seguir la pista de un voluntario que no conocían, el cual tocaba el cuenco de la comida y los animaba a elegir ese cuenco. Los perros confiaron en él y siguieron la pista.
En una segunda fase, una vez establecida la confianza de los perros con los primeros voluntarios, otra persona venía y cambiaba la comida al otro cuenco a la vista del perro. En esta fase, los voluntarios estaban en la sala y presenciaban el intercambio o no lo estaban y volvían un poco más tarde.
En experimentos anteriores con niños de 5 años y chimpancés, éstos reaccionaron de la siguiente manera: cuando el voluntario salía de la habitación en el momento del intercambio y luego señalaba con certeza el primer cuenco, tanto los niños como los chimpancés optaban por ignorarlo, a pesar de saber que era un consejo sincero; sin embargo, si el voluntario estaba en la habitación en el momento del intercambio y seguía señalando el primer cuenco, ambos elegían creer al voluntario en lugar de a sus propios ojos.
Con los perros de este estudio no ocurrió lo mismo. La mitad de los perros siguieron el engañoso pero honesto consejo del voluntario que no estaba en la sala en el momento del cambio. Sin embargo, aproximadamente dos tercios de los perros ignoraron al voluntario que estaba en la habitación en el momento del cambio y siguieron indicando el primer cuenco. Huber afirma que “no dependían del comunicador [voluntario]”.
Este estudio puede darnos a entender que los perros son seres hipersociales, debido a que la mitad de ellos creyeron el error honesto cometido por los voluntarios que estaban fuera de la habitación.
