Page 15 - Exóticos II - Muestra
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ʆ Se recomienda llevar gafas protectoras cuando se mani-  a. Las aves más pequeñas pueden pesarse en una caja     ʆ Evaluación de la producción de lágrima.    ʆ La retina (91 %):
 pulan  especies con picos largos como garzas, garcetas,   cuyo peso se conozca o tras haber tarado la báscula     ʆ Determinación de la presión intraocular.  —  Desgarro o desprendimiento retiniano (71 %).
 alcatraces, cormoranes, cigüeñas, ibis, grullas o colimbos,   con la caja vacía. Otra buena opción es utilizar una red     ʆ Valoración de la integridad de la córnea con una tinción.   —  Cambios degenerativos de tipo crónico (46 %).
 que lo utilizan como defensa y pueden llegar a tener muy   para lavar ropa delicada, ya que permite una buena     ʆ El iris y el cuerpo ciliar (77 %).
 buena puntería.   ventilación y evita que el animal escape.   El examen ocular es esencial en todas las aves, pero especial-    ʆ El cristalino (31 %).
   ʆ Hay que tener en cuenta que algunas aves como los alca-  b. En el caso de las rapaces, se aconseja envolverlas en   mente en las rapaces, ya que dependen de su visión para so-    ʆ La córnea (17 %).
 traces, los cormoranes y los pelícanos no tienen orificios   una toalla y colocarlas boca arriba para pesarlas. Para   brevivir en condiciones naturales (fig. 7) (más información en
 nasales: para que puedan respirar, al sujetarlos no se les   que toleren bien esta manipulación y no se muevan,   Carter et al, 2021). Por su implicación en la visión, la detección   Los casos agudos tuvieron una incidencia mayor de desgarro
 puede cerrar totalmente el pico.   conviene taparles la cabeza (fig. 5).   de lesiones en la retina (desgarros, desprendimientos, hemo-  o desprendimiento retiniano, mientras que los casos crónicos
   ʆ En rapaces, es útil emplear caperuzas de cetrería. Por lo   2. Registrar las frecuencias cardíaca (FC) y respiratoria (FR).   rragias)  es  de  vital  importancia.  La presencia o ausencia de   de traumatismo oculares estuvieron más relacionados con le-
 general, cuando son manipuladas, las aves sufren taquip-  Durante la auscultación también hay que anotar cualquier   este tipo de lesiones puede determinar la vuelta del animal a   siones crónicas a nivel de la retina. En líneas generales, lo que
 nea y su temperatura aumenta progresivamente. En un   indicio que haga sospechar de un soplo o ruidos respirato-  su hábitat. Si no puede garantizarse su supervivencia, el ave se   parece claro es que un traumatismo ocular tendrá un impacto
 estudio con busardos colirrojos (Buteo jamaicensis), se vio   rios anormales. La detección del pulso arterial suele hacer-  quedará en un centro de recuperación de por vida.   negativo en la posterior reintroducción del ave en su hábitat
 que los que se manipulaban con caperuza tenían una fre-  se a nivel de los metacarpianos, tarsometatarsianos dista-  natural. En varios estudios se ha visto que la recuperación del
 cuencia cardíaca y respiratoria inferior en comparación con   les o metatarsianos proximales.   El globo ocular de las aves tiene un tamaño muy grande, por   cárabo común (Strix aluco) tiene una alta probabilidad de éxito
 el grupo al que no se le tapaba la cabeza (Doss et al, 2016).   3.  Explorar el  resto  del  cuerpo.  Aunque  puede  adoptarse   lo  que  si existe alguna  hemorragia  en  el  canal  auditivo,  es   tras sufrir una colisión con un vehículo siempre y cuando solo se
 Sin embargo, la temperatura corporal aumentó en los dos   cualquier orden, se suele recomendar el siguiente:  muy probable que el ojo también esté afectado. Los trauma-  haya visto afectada la córnea (Carter y Lewin, 2021; Cousquer,
 grupos de aves, estabilizándose al cabo de 6 minutos de   a. Exploración de la cabeza (boca, orificios nasales, ojos y   tismos oculares o perioculares son la causa más frecuente de   2005). En los casos en los que se produjo daño a nivel del seg-
 inmovilización.   oídos). La presencia de sangre en la boca, en los orifi-  morbilidad ocular en rapaces de vida libre y aproximadamen-  mento anterior, no se consiguió liberar con éxito a ningún ejem-
   ʆ Para prevenir la hipertermia conviene limitar el tiempo   cios nasales o en la parte superior de la cabeza puede   te el 90 % de los problemas oculares son secundarios a un   plar; cuando existió patología en el segmento posterior, solo se
 de inmovilización de las aves, así como el uso de toallas o   ser indicativa de un  traumatismo craneoencefálico.   traumatismo (Seruca et al, 2012). En un estudio retrospectivo   consiguió liberar a un 36.4 % (Carter y Lewin, 2021; Cousquer,
 sábanas, y debe intentarse trabajar con una temperatura   La existencia de tortícolis puede apuntar a un trau-  (n=75), las lesiones oculares más frecuentes se localizaron en   2005). También se ha visto que las poblaciones de búho chico
 adecuada. En caso necesario, se puede aplicar alcohol en   matismo (fig. 6).   (Moore et al, 2017):  (Asio otus) liberadas con lesiones en el iris tienen un índice de
 las zonas sin plumas (pies y patas).   b. Palpación de los huesos.
 4. Determinar si se requieren pruebas complementarias y/o
 cuál es el tratamiento indicado.
 Exploración física
 Examen ocular
 La exploración física debe llevarse a cabo de forma metódica,   Se realizarán diferentes pruebas en función de la indicación y
 sistemática y lógica.   de la disponibilidad de material:
 1. Pesar al animal. Esto permitirá calcular posteriormente las     ʆ Imprescindible: Examen del  fondo de ojo con un oftal-
 dosis de fármacos.  moscopio directo y/o indirecto.






























 Figura 5. Pesaje de un busardo de hombros rojos (Buteo
 lineatus). El animal está envuelto en una toalla (incluida la   Figura 6. Busardo de cola roja (Buteo jamaicensis) con tortícolis   Figura 7. Anisocoria evidente en un ejemplar juvenil de búho
 cabeza) y ha sido colocado boca arriba. Las patas se han   intensa. El ojo derecho permanece cerrado. Estos signos clínicos   americano (Bubo virginianus).
 dejado fuera de la toalla para poder inmovilizarlo.  son indicativos de un traumatismo craneal.



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