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ʆ Ataxia.  Posteriormente a la intervención conviene controlar los niveles   El tratamiento médico con hiperglucemiantes se puede reali-
   ʆ Ataques convulsivos.  de glucosa durante 2–3 días. Los pacientes pueden presentar:   zar con diazoxide o prednisolona, o incluso una combinación de
   ʆ Vómitos y náuseas.    ʆ Hiperglucemia de rebote: suele ser transitoria y se norma-  ambos conforme el proceso avanza (Chen, 2010; Schoemaker,
   ʆ Irritabilidad.   liza pasados unos días.   2017).
   ʆ Letargia.    ʆ Normoglicemia: es conveniente seguir controlando los
 niveles de glucosa regularmente, porque suelen requerir   El establecimiento de unas pautas dietéticas, con un pienso
   ʚ Diagnóstico  medicación hiperglucemiante después de unos meses.  rico de proteínas y bajo en carbohidratos, y la estimulación del
 Unos niveles sanguíneos de glucosa por debajo de 60 mg/dl,     ʆ Hipoglucemia: es necesaria la administración de hiperglu-  paciente para que coma cada pocas horas contribuye a mante-
 junto con un cuadro neurológico que cesa con la administra-  cemiantes directamente después de la cirugía.  ner unos niveles estables de glucosa y reducir los ataques hipo-
 ción de glucosa, es sugestivo de insulinoma, aunque conviene   glucémicos (Chen, 2010).
 descartar otras causas de hipoglucemia (sepsis, ayuno prolon-
 gado, neoplasias, hepatopatía, sobredosis iatrogénica de insu-  En caso de ataque hipoglucémico grave se puede administrar
 lina, artefacto laboratorial).   agua con azúcar o miel en la boca y estimular el consumo de
            pienso en cuanto el animal pueda comer por sí solo. El veteri-
 En los pacientes sospechosos con niveles normales de glucosa,   nario puede administrar glucosa o dextrosa intravenosas en
 conviene volver a analizar los niveles de glucosa después de   casos graves, hasta que el animal se estabilice y pueda iniciarse
 un ayuno controlado de 3–6 horas. Opcionalmente se pueden   la terapia oral.
 mirar los niveles sanguíneos de insulina, aunque un resultado
 normal no descarta el proceso, ya que la liberación de insulina   Se han descrito tratamientos de quimioterapia con doxorubri-
 puede ser errática y no todos los laboratorios tienen las prue-  cina, pero tienen mayores efectos secundarios (Chen, 2010).
 bas validadas para hurones.

 La detección ecográfica de masas en el páncreas puede ser in-  Hiperadrenocorticismo
 dicativa de insulinoma, pero el diagnóstico definitivo solo es
 posible mediante biopsia.     ʚ Epidemiología y etiopatogenia
            El hiperadrenocorticismo o enfermedad adrenal es muy habi-  Figura 307. Hurón con hiperadrenocorticismo en fase avanzada.
                                                                        Es posible observar la alopecia generalizada y la baja condición
   ʚ Tratamiento  tual en hurones que han sido esterilizados de jóvenes. Suele   corporal del paciente.
 El tratamiento de los insulinomas puede realizarse tanto mé-  aparecer a partir de los tres años y medio, y no existe predilec-
 dicamente como quirúrgicamente (o con una combinación de   ción sexual.
 ambos), sin embargo, el tratamiento quirúrgico es el que ofrece
 una mayor tasa de supervivencia. Según el número de insuli-  La  esterilización a una edad temprana (eliminación del  fee-    ʆ Mayor comportamiento sexual (Bradley-Bays et al, 2006).
 nomas y el grado de afectación del tejido pancreático se pue-  dback negativo sobre el hipotálamo) junto con  fotoperíodos     ʆ A veces: prurito, edema vulvar (hembras), prostatomega-
 de realizar una nodulectomía (fig. 306) o una pancreatectomía   largos y constantes, causan un incremento de las gonadotro-  lia o quistes prostáticos con estranguria, disuria u obstruc-
 parcial (Beeber, 2011).  Figura 306. Nódulo en el páncreas de un hurón, diagnosticado   pinas, las cuales estimulan persistentemente las células indife-  ción urinaria (machos) (ver pág. 257).
 con insulinoma.
            renciadas gonadales situadas bajo la cápsula adrenal, produ-
            ciendo hiperplasia, adenomas y adenocarcinomas adrenales     ʚ Diagnóstico
            (Chen, 2010; Hoppes, 2010; Reavill et al, 2020). También parece   El  diagnóstico presuntivo  se realiza  mediante  ecografía,
            existir cierta predisposición genética. Solo en el 15 % de los ca-  evaluando  la  arquitectura  y  tamaño  de  las  glándulas  (Ta-
            sos, el problema es bilateral y la adrenal izquierda suele ser la   bla  13) (fig.  120) (Chen, 2010; Schoemaker, 2017). También es
            más afectada. Las neoplasias del córtex adrenal no suelen ha-  posible analizar los niveles de estradiol, androstenediona y
            cer metástasis en hurones.                            17α-hidroxiprogesterona en sangre, aunque el panel hormonal
                                                                  debe estar bien validado en el laboratorio (Quesenberry et al,
            A diferencia de los perros con Cushing en los que se elevan   2012; Chen et al, 2014). El diagnóstico definitivo solo es posible
            los niveles de cortisol, en los hurones se producen elevacio-  mediante histopatología.
            nes de esteroides sexuales (estradiol, androstenediona o
            17α-hidroxiprogesterona).                                 ʚ Tratamiento
                                                                  El tratamiento que ofrece una tasa de supervivencia más larga es
                ʚ Clínica                                         la combinación de un tratamiento quirúrgico (adrenalectomía
            Los síntomas más habituales suelen ser:               uni- o bilateral) (ver pág. 96) junto con un tratamiento médico
                 ʆ Alopecia simétrica bilateral. La alopecia suele empezar en   (hormonal) (Beeber, 2011) . Los análogos de la GnRH (leuprore-
                la base de la cola y va progresando cranealmente hasta la   lina, deslorelina) son los más efectivos para el tratamiento mé-
                muda que vuelve a crecer todo, pero cada año la zona alo-  dico (Chen et al, 2014; Schoemaker, 2017). La leuprorelina debe
                pécica es más extensa (fig. 307).                 administrarse cada 4–6 semanas, resultando más práctica la
                 ʆ Pérdida de calidad del pelaje (fig. 307).      aplicación de implantes subcutáneos de deslorelina que tienen
 Figura 305. Hurón con sialorrea por hipoglucemia
 secundaria a insulinoma.    ʆ Incremento del olor corporal.      un efecto aproximado de 18–24 meses (Van Zeeland, 2014).



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