Salvemos el águila perdicera

Cuando se encontró el cadáver de un águila de Bonelli el pasado 24 de Febrero, posiblemente por una colisión contra un cercado, se añadió a una larga lista de muertes de los 52 ejemplares marcados hace 4 años.
EL mayor enemigo de esta especie son los tendidos eléctricos, los cuales no están siendo revisado y corregidos. La mayoría de las muertes oficiales de estos animales son causadas por electrocuciones, pues en los centros de recuperación está siendo la principal causa de ingreso con un pronóstico fatal. Para evitar esto, en 2008 se estableció el Real Decreto 1432/2008 el cual obliga a corregir todos los tendidos eléctricos a las empresas encargadas de ellos. Doce años más tarde, esto aun esta vigente y sin que se revisen todos los tendidos.
Por ello, SEO Bird Life solicita la elaboración del Plan de Conservación del Águila Perdicera y tratar de recatalogar a la especie, pasando de “vulnerable” a “en peligro de extinción”.
