Covid-19 y nuestros animales: ¿qué debemos tener en cuenta?

Covid-19 y nuestros animales: ¿qué debemos tener en cuenta?

 

Después de unas cuantas semanas sin parar de escuchar y leer la palabra Covid-19 por todos los medios de comunicación, veo necesario ser una de las personas que la repita una vez más. Aunque en esta ocasión, seguida de “nuestros animales”, ya que poca mención se ha hecho de ell@s en los medios más que para hacer referencia a los minutos de libertad que aporta al día tener un perro en casa. Y nuestros perros que no llevan guantes y mascarilla, ¿tenemos que protegerlos?¿tenemos que tomar medidas de precaución con ellos?
Tras muchas semanas de flujo continuo de información, parece que tenemos claro que los animales de compañía no juegan papel mínimo en la epidemiología del COVID-19, es decir, no existen evidencias científicas de que puedan padecer o transmitir la enfermedad. Por tanto, no sería necesario protegerles de cara a una posible infección como estamos haciendo todos los ciudadanos, sin embargo es importante no olvidar la posibilidad de que puedan actuar como vector mecánico del virus. Retomaremos este punto en breve para repasar las precauciones que podemos tomar y que esto no ocurra.
Si todo esto es cierto, ¿Qué hay de las noticias de perros y gatos que ya han sido diagnosticados de COVID-19? Repasemos la casuística:

 

•En Hong-Kong fueron diagnosticados dos casos en dos perros, un Pomerania de 17 años y un Pastor Alemán de 2 años. Ninguno padecía síntomas y sus respectivos dueños estaban infectados de COVID-19. No se ha demostrado que ninguno pueda producir viremia y mucho menos transmitir la enfermedad a humanos.

•En cuanto a los gatos, se han diagnosticado dos casos en dos gatos domésticos, uno en Hong-Kong y otro en Bélgica. En el caso de los felinos, el gato de Hong-Kong se mantuvo positivo durante varios días lo que motivó a la investigación de un posible papel en la transmisión. Los dueños de ambos, al igual que ocurría con los perros, eran positivos al COVID-19.

•Respecto a los grandes felinos, en el zoo de Nueva York se ha confirmado la infección de una tigresa que presentaba sintomatología, al igual que otros dos tigres siberianos y tres leones africanos. Probablemente se infectaron mediante uno de los cuidadores que dio positivo al SARS-Cov-2. Debido al desarrollo de síntomas, se podría confirmar que los felinos son más sensibles en comparación al resto de especies. Pueden obtener más detalles en las entradas sobre este tema publicadas en el blog de divulgación científica Sherlock-Health.

 

Una vez conocidos brevemente los escasos datos que tenemos al respecto, es necesario retomar los puntos de prevención que si deberán darse con las mascotas para impedir en la medida de lo posible que puedan adquirir un papel epidemiológico al actuar como vectores mecánicos de la enfermedad.
En primer lugar y como ya se indicó desde el principio, los paseos han de ser cortos, de 15 minutos, exclusivamente para satisfacer las necesidades fisiológicas de los animales. Se han de evitar los jardines colectivos y parques, no permitiendo que los perros jueguen entre sí, es decir, mantener entre ellos también la distancia de seguridad. Tendremos que tener en cuenta que no podremos tocar los animales de otras personas, ni ellos los nuestros.
A la vuelta a casa, se puede adquirir un hábito de higiene básica con ellos, y lavarles las patas a la vuelta de cada paseo, con agua y jabón es suficiente, ya que no podremos emplear siempre gel desinfectante. Es de especial mención el caso de animales que tengan que convivir con pacientes positivos, ya que se recomienda que otra persona se haga cargo de el/los animales del enfermo, lavando al animal y desinfectando sus utensilios irremplazables, reemplazando por unos nuevos por ejemplo, sus comederos, al traslado a otro lugar hasta que su dueño se recupere. Para ello se puede disponer de la actividad de las residencias de animales, siempre informando previamente de la situación para tomar las medidas higiénicas oportunas.
En el caso de que sea imposible que otra persona los cuide, el enfermo tendrá que mantener distancia con los animales en casa, poniéndole comida con guantes y manipulando lo justo sus utensilios y al propio animal.
En definitiva y hasta que se vayan produciendo los hallazgos que acoten cada vez más las ramas desconocidas de este virus, cada propietario tendrán que hacer lo que esté en su mano para prevenir la expansión por medio de nuestros animales. Cumplir con las medidas preventivas recomendadas es fundamental para protegernos no solo a nosotros, sino al resto de la población, comenzar el camino cuánto antes hacia nuestra normalidad es una responsabilidad de tod@s.

Finalmente he de agradecer la información proporcionada por el blog Sherlock-Health y el profesor de la Universidad de Murcia Christian de la Fe, propietario del mismo.