Enriquecimiento Ambiental Felino

Enriquecimiento Ambiental Felino



 
Los planes de enriquecimiento ambiental tienen como objetivo que el gato tenga la posibilidad de expresar aquellas conductas naturales que son necesarias para su bienestar. En la actualidad existen diferentes tipos de enriquecimiento ambiental, entre ellos: el cognitivo, el social, el estructural, el sensorial y el alimenticio. Un buen enriquecimiento ambiental es sinónimo de bienestar para el gato, de manera que en cuanto algún factor se muestra ausente, se propicia la aparición de estrés para el animal, que puede desencadenar en conductas indeseadas para el propietario, en miedo o incluso agresividad. Por ello, proporcionar un buen enriquecimiento ambiental a nuestros gatos es una labor obligatoria y necesaria para ellos, de manera que le podamos proporcionar una vida lo más similar posible a la suya originaria.
Entre las principales medidas de enriquecimiento que se pueden llevar a cabo en casa se encuentran:
Permitir las conductas de marcaje. En gatos, el marcaje con uñas tiene como objetivo dejar una señal visual y una señal olfativa (ésta última gracias a las feromonas interdigitales). Por ello, es fundamental otorgar al gato un rascador dónde pueda desempeñar esta conducta. El gato dejará las feromonas impregnadas en la zona de rascado, de modo que se recomienda el uso de rascadores que permitan dejar marcas verticales, siendo importante que la cuerda esté enrollada verticalmente, ya que si se enrollan horizontalmente son menos interesantes para los gatos. Es importante que el rascador sea lo suficientemente alto para que el gato se pueda poner en posición bípeda y rascar, así como subirse encima para tener sensación de dominancia e incluso que tengan la posibilidad de esconderse. Que el rascador esté muy bien fijado es fundamental, ya que si se mueven o balancean el gato puede asustarse y tenderé a evitar su uso. Para propiciar el uso del rascador por parte del gato, es importante que se localice en zonas estratégicas como zonas de paso donde el animal pasa tiempo descansando, de modo que lo tenga a la vista. Esconder el rascador o colocarlo en rincones apartados no lo hace atractivo para el gato, de modo que tenderá a rascar muebles o marcos de puertas.
Además, es fundamental permitir el uso tridimensional del espacio y las conductas de evitación. Los gatos originariamente no solo usan los árboles para rascarse, sino también se suben en ellos para esquivar peligros (por ejemplo, protegerse de otros animales que no pueden subirse a ellos). Esto les permite mayor sensación de control sobre su entorno. Por ello, otorgarle al gato diferentes superficies a diferentes alturas es fundamental para que pueda usar el espacio en tres dimensiones. Por ejemplo, se pueden poner estantes, rascadores o estructuras que le permitan escalar. También es interesante colocar plataformas horizontales en altura que favorezca el descanso del animal.
Permitir al gato el juego y la conducta de caza asociada al juego nos ayudará a evitar numerosos problemas de comportamiento. Existen muchas opciones y juguetes para favorecer estas conductas, pero es importante que éstos últimos tengan las siguientes características: que puedan moverse, tengan un pequeño tamaño y permitan ser atrapados y mordidos. Por ejemplo, una bola de papel de aluminio es un buen juguete para el gato. Sin embargo, el uso de juguetes que no permiten atrapar el objeto, como por ejemplo punteros laser, no están recomendados, ya que pueden crear una sensación de frustración en el animal al ser incapaz de capturarlos, que puede derivar incluso en agresividad para el humano.
Comederos y bebederos: debería haber varios comederos y bebederos repartidos por la casa, especialmente cuando hay más de un gato. La abundancia de recursos es uno de los factores más importantes para reducir los problemas entre gatos dentro del hogar. Los comederos y bebederos deben estar separados de la bandeja sanitaria y de los rascadores, y deben ser de fácil acceso para ellos. Las fuentes de agua parecen ser preferibles para muchos gatos.
El gato debe disponer de una zona segura, a la que solo tenga acceso él y a la que pueda acceder en todo momento. Esto es muy importante para estos felinos, de manera que puedan recurrir a ella en cuanto perciban alguna situación de amenaza y debe estar provista de todo lo necesario para que el gato permanezca todo el tiempo que estime necesario. Se recomienda que en la zona segura haya comedero, bebedero, bandeja sanitaria, rascadores y juguetes. Es fundamental que el gato adquiera la zona como zona segura, otorgándosela estratégicamente en función de sus preferencias. El hecho de que la zona segura sea invadida por otros animales puede suponer importantes problemas de comportamiento en el gato, así como estrés.
La bandeja sanitaria es indispensable para cualquier gato. Se considera “bandeja ideal” a las condiciones ideales que debe reunir las bandejas sanitarias en el hogar para minimizar el riesgo de que aparezcan problemas de eliminación inadecuada en los gatos. En primer lugar, el número de bandejas debe ser igual al número de gatos + 1, de manera que, si en un hogar conviven dos gatos, el número de bandejas debe ser 3. La localización de la misma es vital: debe situarse en una zona tranquila, evitando a toda costa situarlas en zonas de paso o con mucho ruido, como por ejemplo al lado de la lavadora, ya que ese ruido puede asustar al gato de modo que coja aversión a la bandeja y realice sus necesidades en otro sitio. Además, debe estar lejos de la comida, de la bebida y del rascador y debe ser de fácil acceso para el animal. Son preferibles aquellas bandejas destapadas (para evitar el acúmulo de olor en su interior) de bordes bajos y de un tamaño 1,5 veces a la longitud del gato. Es fundamental el sustrato empleado, así como la cantidad: la arena aglomerante da buenos resultados y debe haber mucha cantidad, de modo que cuando el gato rasque nunca toque el fondo de la bandeja. Es necesario eliminar los excrementos al menos 1 vez al día y lavar y desinfectar la bandeja con regularidad.
Cabe destacar que un gato con un pobre enriquecimiento ambiental será un gato estresado, y esto puede desencadenar problemas de comportamiento, así como ser determinante para la aparición de enfermedades concomitantes. Por ello, se recomienda aplicar todos los cambios para mejorar el entorno del gato, siempre progresivamente, ya que la propia novedad puede ser una fuente de estrés adicional.

 

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