Clasificación iris para la enfermedad renal crónica: ¿qué información proporciona?

Clasificación iris para la enfermedad renal crónica: ¿qué información proporciona?

 

La IRIS (International Renal Interest Society) plantea un estadiaje para la Enfermedad Renal Crónica (ERC) en pequeños animales mediante diferentes parámetros con el objetivo de monitorizar y tipificar la ERC del paciente en cuestión y poder ofrecer un pronóstico, aunque en muchas ocasiones esto no es nada fácil.

Los diferentes parámetros que se emplean para llevar a cabo el estadiaje son la concentración en sangre de SDMA en el paciente hidratado, la concentración de creatinina, el UPC y las presiones sanguíneas.

El SDMA es un marcador temprano de ERC muy sensible que no se ve influenciado por la pérdida de masa del animal, a diferencia de la creatinina. A modo de resumen, para un valor de SDMA >18microgramos/dl en un perro con una concentración de creatinina <1,4mg/dl, es necesario clasificarlo en IRIS 2 y tratarlo para este nivel. En el gato, en cambio, para un valor de SDMA >18microgramos/dl y un valor de creatinina < 1,6mg/dl, se clasifica y trata directamente en IRIS 2. De este modo, con la determinación de estos valores podemos clasificar al animal en los diferentes niveles IRIS, así como llevar una correcta monitorización del mismo y poder determinar variaciones de manera temprana que nos ayude a enfocar mejor esta enfermedad cada vez más común en los pequeños animales. EL UPC es la ratio Proteína urinaria / creatinina y en función del valor del UPC podemos clasificar al animal como animal sin proteinuria, con proteinuria al límite o animal con proteinuria. La proteinuria real es indicativa de daño en el glomérulo y es siempre patológica, de modo que su detección, evaluación, monitorización y tratamiento es fundamental por ser una de las causas de mayor deterioro del paciente, con incremento evidente en la morbimortalidad asociada a enfermedad renal. En esta línea, la medición de la presión sanguínea es importante en animales mayores, y tener un control estricto de estas presiones a lo largo del tiempo es fundamental pues nos permitirá en el futuro valorar posibles cambios que desemboque en hipertensión, ya que las concentraciones medias de presión sanguínea difieren entre especie y raza. Por ello, clasificando al animal en normotenso, prehipertenso, hipertenso o hipertensión severa nos permite relacionarlo con el riesgo de daño de órganos diana como consecuencia de este proceso. En resumen, el estadio y subestadios asignados al paciente se deben revisar periódicamente para poder detectar posibles cambios y en consecuencia modificar el tratamiento del mismo con el objetivo de ofrecerle mejor calidad de vida. BIBLIOGRAFÍA

  • IRIS staging of CKD modified 2019. International Renal Interest Society.
  • Diagnóstico de la enfermedad renal en gatos: creatinina y densidad de orina, un buen punto de partida, pero hay algo más. (2015). Maruska Suárez. AVEPA FORMACIÓN CONTINUADA.