Deficiencia de tiamina en gatos

Deficiencia de tiamina en gatos

 

La tiamina (B1) es una vitamina que está involucrada en la oxidación de la glucosa dentro del ciclo de krebs. Los gatos requieren cuatro veces más tiamina en comparación con los perros.

Podemos encontrarla en gatos que ingieren una dieta cruda con bajos niveles de tiamina, pero también puede aparecer en aquellos que se alimentan con una dieta comercial (sobretodo húmeda).

Debemos tener en cuenta que es una vitamina termolábil, inactivándose al cocinar los alimentos. Ciertos pescados crudos contienen enzimas tiaminasas, también se han encontrado en algunas especies de Clostridium spp. y Bacillus spp.

Podemos encontrar gatos que no pueden absorber la vitamina, aunque esta se encuentre en cantidades óptimas en su dieta. Son aquellos gatos con enfermedad hepática severa, síndrome de intestino corto, anorexia severa y malabsorción intestinal.

En aquellos gatos que reciben diuréticos o presentan enfermedad renal hay un exceso de excreción, por lo que podrían presentar también esta deficiencia.

Los signos clínicos de la deficiencia de tiamina incluyen anorexia, pérdida de peso, pupilas dilatadas, ataxia, debilidad, convulsiones y finalmente la muerte.

La aparición de los signos es principalmente progresiva, aunque pueden alcanzar una fase terminal de forma aguda.

Esta deficiencia produce hemorragias y edema a nivel cerebral.

El diagnóstico se basa en la presencia de sintomatología compatible y la determinación del nivel de esta vitamina en sangre (niveles inferiores a 50 µg/L).

En la resonancia magnética podremos encontrar lesiones que pueden resolverse rápidamente tras iniciar el tratamiento.

Deberemos suplementar mientras se corrige la causa primaria: 50-100 mg IM o SC (diluido con 1 ml de SSF) cada 12-24 horas durante una semana, para posteriormente pasar a la misma dosis PO durante 2-4 semanas o hasta la desaparición de los signos clínicos.

El pronóstico es bueno si se diagnostica de manera precoz, aunque algunos pacientes pueden presentar secuelas permanentes.

BIBLIOGRAFIA
Seksel, K. Behavior Problems. Little, S. The Cat clinical medicine and management. 1st ed. (p. 225-239). Elsevier.
Dessal, F. Signos sistémicos o multifocales. Dessal, F. Neurología Felina. 1ª ed. (p. 177-216).